Es inusual que suela escribir sobre mi tendencia religiosa o siquiera la comente entre los amigos, pero he querido dar un alto a mis artículos sobre tecnología y negocios para agradecer y mencionar a quien ha sido capaz de llevarme, hasta ahora, por el camino correcto de mi carrera y de mi vida. Hasta hace algunos años he promulgado mi ateísmo en todas las esferas donde me he desenvuelto; sin embargo no he tardado mucho en darme cuenta de que todo este tiempo he necesitado un guía y un “noseque” espiritual para hacer bien las cosas, ese guía y ese noseque espiritual siempre estuvo ahí, hasta cuando no lo quise ver.
Desde que tengo uso de razón, confesé mi ateísmo basado en absurdas creencias y barbaridades, basadas en situaciones que por mi corta edad no podía entender y porque en alguna oportunidad el cáncer, la muerte y otras desgracias tocaron las puertas de mi casa y me llevaron a la decepción absoluta de las religiones y Dios.
Voy a recordar toda mi vida aquella tarde de junio de 2006 en la que arrepentido por toda mi soberbia y materialismo le imploré que me ayudara; y desde entonces he hecho las cosas mucho mejor, gracias a Él.
Tengo claro que muchos de los amigos que comparten y coinciden conmigo en aspectos laborales, no están precisamente orientados a Dios, y creo que les puede sorprender este artículo sobre todo cuando coincidíamos en un ateísmo puro. Por suerte las cosas cambian y las oportunidades llegan. Y estoy pasando por el mejor momento de mi vida gracias a mi nueva visión de ser y a esta segunda oportunidad.
Para quiénes creen, que este, es un artículo donde confesaré que me enrolé en alguna religión, lamento decepcionarlos, pues no lo he hecho ni está en mis planes hacerlo. Hace bastantes años que no ingreso a una iglesia, no rezo en las noches o logro orar por buenas causas, pero si soy consciente de que hay diferentes maneras de canalizar nuestros pedidos hacia el ser que fue capaz de crearnos, crearte y crear todo lo que hoy también a ti te hace feliz.
Hoy me siento satisfecho y feliz, aunque suene a cliché, por la familia que me rodea, los amigos que siempre están prestos ayudarme, por aquellas personas que no conozco y me brindan un saludo de buenos días, a quiénes me confían el crecimiento de sus negocios y por ti que espero conocerte pronto, gracias por hacer que mi vida tenga un impulso cada día.
Y como dice la canción… “Cómo no creer en Dios… si me ha dado los hijos y la vida…”
¡Gracias Papá Dios! ¡Te debo muchas! y gracias a todos quiénes de alguna u otra forma me devolvieron la fé en Él.
Tags: Biblia, Dios, Iglesia Catolica






Buen Augusto recibe mi cordial saludo, y al leer este artÃculo tuyo, no pude contener la emocion porque lo que contaste aquà casi se parece a lo mio, si no es por la fecha 06 de junio, lo mio un 03 de abril. Pero bueno, es bueno saber que existe gente como tú y reconoce la gran importancia que tiene Papá Dios en nuestras vidas. Yo soy religioso, catolico cristiano desde siempre, aunque no he ido tan seguido a la iglesia…
Un abrazo, y sigue adelante buen Augusto
*[Que bueno es saber que ahora si se pueden hacer comentarios...antes habia un error en tu wp, a buena hora lo corregiste]
Hola Augusto
Como te dije, iba a entrar en tu grupo de Xing para conocerte mejor, y tu perfil me llevó a tu blog, y tu blog a este post que tanto me ha gustado y sorprendido.
Te comenté por encima en mi mail que soy de España, y si me decidí a dejar atrás todo y renacer, comenzando de cero por completo en otro pais tan lejano al mio como es éste, sin miedo y sin dudas, fue claro está, por ese impulso interior, por esa luz, por esa conciencia pura, por ese Dios que está en todas partes, y al que le tengo que dar GRACIAS por todo lo bueno de mi vida. Incluso tal vez también de lo malo, ya que como dicen, no hay mal que por bien no venga. Es la única forma de aprender y evolucionar, aunque a veces nos cueste entenderlo.
Voy a seguir curioseando por tu blog y tu grupo, pero reitero lo que te decía en mi segundo mail, esta vez más consciente y con mayor sinceridad: Encantado de conocerte Augusto.
Un abrazo
José Vicente Rojo
[...] Transcurría octubre del año 2003 en una noche en la que cuidaba a mi abuelo enfermo, mientras debatía con uno de mis más respetados tíos, el ¿Por qué no creía en Dios?, para quiénes no lo sabían, me declaré ateo algunos años atrás, pero recuperé mi fé hace unos pocos años también, lo detallo en mi artículo “Gracias a Dios“. [...]
???.…
? ????? ??????? ????????? ??????????, ?? ? ?????? ????? ???? ??????????? ???????????...…