He elegido los sábados para comentar algunas cosas personales, muy alejadas de todo el ajetreo informático de los ebusiness.
Antes de salir a pasear y darme un relajo sabatino en alguna discoteca local, donde soy socio, he de confesarles que ya hace 8 meses no ha pasado ni un solo dÃa que no haya dejado de probar una Coca cola. Lo increible para mi, es que estoy sientiendo la necesidad imperiosa de tomarla en cada momento, el verano no se ha ido en Perú y espero que sea el calor quien me está incitando a tomarla más seguido por estos meses.